Llamada
No había nadie en el bar salvo ellos dos, una pareja de adolescentes sentados frente a frente, bebiendo inocentes refrescos de naranja. En la mesa, entre los vasos, habían dejado abiertos los teléfonos móviles, que sonaban a veces y entonces él o ella se ponía a charlar alegremente con un ser ajeno e invisible mientras el otro se quedaba hierático. El chico estaba muy enamorado de la chica, pero era incapaz de manifestarle su pasión. Sólo se atrevía a mirarla con intensidad a los ojos. Ella también le amaba, pero no podía ayudarle en nada, debido a su extremada timidez. Hablaban de cosas anodinas, sin comprometerse en absoluto. El chico necesitaba declararle su amor y la chica esperaba que lo hiciera ya de una vez, un sueño imposible porque entre los dos había una barrera psicológica insalvable.
El corazón de los adolescentes tiene hoy un compartimiento más. Se compone de dos ventrículos, de dos aurículas y de un teléfono móvil, que también bombea sangre. De pronto, este joven tímido y enamorado tuvo una inspiración. Usó el móvil para hablar con la chica que tenía delante sin dejar de mirarla profundamente a los ojos. Cuando sonó la llamada la chica descolgó. Brutalmente desinhibido, el chico le dijo que la amaba. La chica contestó que todas las noches soñaba con él.
VICENT, Manuel. “Llamada”. El País, 08 de diciembre de 2002, p.64. (adaptado)
Anodinas – Que no llama la atención por nada.

4 comentários:
Isso em 2002. Fosse hoje, o Chico e a Chica, acompanhados de seus respectivos notebooks, poderiam trocar scraps apaixonados enquanto tomavam os mesmos refrescos de naranja no mesmo bar, que agora tem conexão wireless.
Hahaha... Ti e seu senso de humor do tamanho da Baía de Todos os Santos!... Eta menino criativo, mô Deus! Bisou, trem!
Muito sensível o conto, e concordo com o Tiago, este lance do notebook pode acontecer, hoje, com qq um de nós.
Bjus,
Emerson
É verdade, o amor é "sem fronteiras"... ;)
Postar um comentário